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miércoles, 18 de septiembre de 2013

Infierno sí pero, ¿para quién?

El Real Madrid debutaba ayer en Champions League en un ambiente hostil como son siempre los campos de Turquía. Justo antes del comienzo del partido se desplegó un gran tifo en uno de los fondos del Ali Sami Yen (que me recordó bastante a uno hecho por los Ultras Sur en un Real Madrid-Atleti), mientras los aficionados turcos alentaban a los suyos antes de empezar la batalla. Parecía que íbamos a revivir ese ambiente infernal que hubo en nuestra última visita a Turquía hace unos meses, pero la afición turca, al igual su equipo, se vino abajo con el paso de los minutos.

Al empezar el partido y encenderse el "infierno", en un balón aéreo sin apenas peligro, Ramos no escuchó el grito de "mía" de Iker y chocó contra el portero provocándole una lesión en las costillas, cosa que no le impidió hacer una buena parada a un disparo lejano de Felipe Melo. Aunque minutos más tarde Casillas tenía que ser sustituido por Diego López por el dolor provocado por el golpe. Nada más salir, Diego se tuvo que disfrazar de "Súper López"para evitar con dos paradones que los turcos se adelantaran en el marcador. Hay quien dice que Diego "se las encuentra" y no les falta razón, Diego encuentra el balón cada vez que se tira a su busca.

El Galatasaray salió con un hambre voraz de victoria impulsado por su afición, comiéndose al Real Madrid sobre el campo. Los jugadores del equipo blanco, ayer de azul, no daban pie con bola, hasta que Di María decidió demostrarnos que nos habíamos quedado con el jugador adecuado, con un pase largo increíble hacia Isco, que bajó el balón con un extraordinario control con el pecho que le dejaba sólo ante el portero, para acto seguido enamorar a todo madridista con su definición y adelantar a su equipo.

En la segunda mitad con el equipo turco tocado psicológicamente tras la lesión de Drogba justo antes del descanso por un choque con Pepe, el Madrid decidió apagar el infierno. Benzema, que ayer volvía a ser un gato salvaje, decidió callarle la boca a todos esos haters que le quieren fuera del Madrid, haciendo el 0-2 tras un gran pase de Di María. A partir de ese momento fue un partido plácido para los merengues. Cristiano haría los dos siguientes goles, tras dos sendas jugadas enrevesadas dentro del área donde el balón le caería a los pies, teniendo solamente que empujarlo. El estadio turco se empezaba a vaciar, eso ya no era un infierno, salvo para los jugadores turcos que veían como les pasaban por encima.

Eran los minutos de showtime para el Madrid y CR7 lo sabía, luciéndose con una gran asistencia a Karim para hacer el 0-5. Ancelotti dio entrada a Bale para continuar con la fiesta madridista. El galés dejó un poco de su esencia con un par de sprints por la banda y un buen tiro lejano que paró el portero. El Galatasaray hizo el gol de la honra, tras un despiste en el marcaje de Pepe. El partido tocaba a su fin y Cristiano quería llevarse otro balón más a casa, así que hizo lo que sólo los elegidos pueden hacer, driblando a dos defensores  en menos de un palmo, fusilando con su zurda la portería de Muslera, haciendo así el 1-6 definitivo.



El Real Madrid empieza la conquista de Europa arrasando Constantinopla, que tiemble el resto. Llegaremos a Lisboa.

Por @PaulChristian7

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