Volvía a sonar el himno de la Champions en la rivera del Manzanares tras la última visita del Zenit en la primera jornada, en aquella ocasión también con victoria. Solo 2 días después de ganar al Bilbao, volvía el Atlético a jugar en su casa, delante de su afición y con el buen juego que allí desprende.
De inicio, el Cholo sacaba la línea de 4 defensas que todo colchonero recita de memoria, el centro del campo era cosa para Tiago y Gabi que echaban el cerrojo atrás, y Koke y Raul García más adelantados y en las bandas. Arriba una pareja poco utilizada por Simeone, la formada por Adrián y Diego Costa, dando descanso al Guaje Villa que se quedaba en el descanso. El Austria salía con sus 11 jugadores más peligrosos a intentar marcar su primer gol en esta Champions y lograr los 3 puntos en el Claderón, pero no fue así y los venenses se volvieron con las manos vacías.

A las 20:45, horario Champions, arrancaba el encuentro en la casa de los colchoneros, aburrido, en tierra de nadie, sin fuerza, sin ganas, el balón en manos del Austria de Viena y un desconocido Atlético trataba de arrancar pero sin suerte. Os hablo de los primeros 10 minutos, a partir de aquí la cosa cambio. Fue que el ataque por la banda de Juanfran acabó en corner, que le sirvió a Koke para colocarla en el área pequeña, Miranda la cazaba para mandarla al fondo de la red. Tras el primer gol, el balón comenzó a tener un único dueño, el Atlético, que siguió intentándolo y no tardaría en llegar el segundo. Jugada por la banda de la pantera de Lagarto, Diego Costa, la puso al corazón del área donde Raúl García remató, con más pena que gloria, mandando el balón a la escuadra izquierda de la portería de Lindner. Minuto 25 y comenzaba la fiesta en el Calderón, los gritos de la afición anticipaban la goleada local, pero el tercero se hizo esperar. Llegó en el último suspiro de la primera parte, jugada que sentenciaba el partido en los primeros 45 minutos y que anotaba el lateral izquierdo del Atlético de Madrid, Filipe Luis era el encargado de mandar al equipo de Austria a los vestuarios con tres goles a la espalda.
Tras el descanso, el Cholo mandó relajación a sus hombres y sacó al chavalín Óliver suplir a Adrián. El partido seguía en pies de los locales, que eran los dueños legítimos de la pelota y se apoderaron del terreno de juego en su totalidad. El baile lo ponían Koke y Óliver, que movían la pelota a su gusto sin oposición de los venenses. Diego Costa por su parte, seguía a lo suyo, a lo que mejor se le da, buscar el gol. Pero Lidner le complicaba lograr su objetivo con paradas multiples en las que se incluye un penalti parado. Aún así la pantera no bajo los brazos y siguió buscando premio a su esfuerzo. En el minuto 82 llegaba el cuarto y merecido gol para el delantero de Lagarto, que finalizaba una gran jugada de Óliver Torres, soltando un grito de rabia que muestra el gran momento que atraviesa él y todo el equipo.
Final del partido y tres puntos que sentencian la clasificación del equipo de Simeone como primeros de grupo, a falta de dos partidos ante Oporto y Zenit. El Cholo y su filosofía de: "Partido a partido, siempre con humildad", siguen funcionando y mantienen al equipo en la élite de Europa. Con la mente puesta en Villarreal y con la espera de saber quien será el rival en octavos, el Atlético continua con su buen juego sin pausa y con la humildad que le caracteriza.

Yo te quiero Atleti.
@Adri_DMC

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