HOME

viernes, 23 de agosto de 2013

Homenaje a Raúl con demasiados protagonistas.

Noche nostálgica la de  ayer en el coliseo blanco, el 7 volvía a su casa. Raúl, uno de los jugadores más importantes en la historia del Real Madrid, volvía a enfundarse la elástica blanca para disputar el Trofeo Santiago Bernabéu. Todo un estadio lleno para rendir homenaje al capitán, que es menos de lo que se merece, pero es algo que el madridismo debería replantearse, llenar el campo en un amistoso y no hacerlo en unos cuartos de final de Champions, por ejemplo.

Ayer el protagonista era Raúl, o por lo menos así es como debería haber sido, pero alguno se coló por ahí. El 7 saltó al césped con todos sus trofeos conquistados con el Real Madrid presentes mientras el público se rendía a sus pies. Casillas en busca de protagonismo y el perdón de un sector de la afición madridista, le cedía el brazalete de capitán cuando todos los focos se centraban en él, podría haberlo hecho en el túnel de vestuarios, pero entonces el estadio hubiera coreado una vez menos el "IKER , IKER", cántico que empieza a ser habitual cada vez que el portero roza un balón o pestañea.

Empezó el partido y toda la atención volvió a centrarse en Raúl, que se desmarcaba y se ofrecía constantemente, incluso hizo alguna "carrera demagógica" que decían algunos en twitter mientras se crispaban. Tardó 15 minutos el ayer capitán del Real Madrid en recordarnos sus mejores tiempos bajando un balón que le puso Di María, con un control sublime para acto seguido perforar con un zurdazo la portería de su equipo actual. El público estaba babeando mientras su ídolo se llevaba los pulgares a la espalda para señalarse su 7.

Minutos antes del descanso la afición del Madrid quiso demostrar que ellos también siguen en forma y cuando Carlo, creyéndose entrenador del Madrid, mandó calentar a Diego López gran parte del público no dudó en empezar a pitar al guardameta, mientras la otra parte de la afición le dedicaba cánticos a Diego, dejando claro que Mourinho provocaba la división del madridismo.

Del partido algunas cosillas que destacar: el Madrid se volvió a proclamar campeón de su trofeo por 5-0 ante un rival flojísimo, como es habitual en estos partidos;  Isco le ha cogido gusto a meter goles de cabeza; Kaka cada vez que juega deprime a cualquiera; queda en evidencia que el Madrid necesita un 9, Benzema juega dormido y Morata recuerda a Higuaín; alguno que otro destello de Jesé, que con la cabeza amueblada podría ser un gran jugador.

El homenaje a Raúl acabó con éste siendo manteado y posando con la plantilla de su ex-equipo (curioso que Iker no estuviera en el momento del manteo), después cogió el capote para recordar las noches gloriosas del madridismo y por último acabó besando el césped del Bernabéu y yéndose al fondo sur a hacerles reverencias a los aficionados que quedaban, compartiendo algunos cánticos con ellos, mientras que a algún que otro periodista le empezaba a salir espuma por la boca.

BSTmwg5CQAACsUX

@PaulChristian7

No hay comentarios:

Publicar un comentario